Sueños Rotos
Con tan solo ocho años
y un libro en la mano, Isabel
vuelve ya del colegio y sonríe a las flores que ve
cuando llega a la puerta de casa
suspira una vez más...
Su inocencia deja fuera.
Ella deja su libro y lo cambia por la rutina
de sacar adelante su casa y a su familia
y disfraza las penas que le roban
la vida y su libertad
atrapada en el vacío de la soledad...
Y su infancia se ha escondido en la oscuridad...
Y sus juguetes juegan solos en un bar...
La niña se perdió buscando la manera de vivir
y ser feliz.
Sueños, terminan donde empieza la verdad.
Sueños, que poco a poco van quedando atrás.
Sueños, rotos están.
Se desvive inventando alegrías para su madre
y dibuja colores nuevos a sus hermanos
asumiendo problemas de adulto
se enfrenta a la madurez
que llegó antes de tiempo y sin decir porqué.
Cada vez el camino se le hace más cuesta arriba
viendo como entre cuatro paredes pasa su vida
ella nunca ha perdido la esperanza de disfrutar
cuando observa a los niños jugando
detrás del cristal.
Y su infancia se ha escondido en la oscuridad...
Y sus juguetes juegan solos en un bar...
La niña se perdió buscando la manera de vivir
y ser feliz.
Sueños, terminan donde empieza la verdad.
Sueños, que poco a poco van quedando atrás.
Sueños, rotos están.